Un predictor en salud

Francisco Fernandez¿Cómo ves la relación entre la gestión de datos en la medicina y la disciplina de Data Mining?

Me parece que Data Mining en la medicina forma parte del área académica, en la mayoría de sus aplicaciones. Creo que es una disciplina que está transformando todo, no sólo la medicina. Pero  una de las características que tiene el núcleo de este movimiento de explotación de datos no necesariamente viene de la medicina. Son más bien empresas de datos grandes, las conocidas como Google,  o instituciones académicas como las universidades.

En el caso de la medicina hay dos grandes áreas académicas. Uno es el área molecular o biológica, en donde hay un importante campo de aplicación ya activo. Suele ser más cotidiano para los médicos que hacen investigación sobre genética o microbiología. El otro es la de virología y lo que tiene que ver con la resistencia a fármacos.

Después hay otra rama, que es la de drogas o principios activos. Hasta hoy no queda otra opción para llegar a producir un medicamento seguro, que hacer experimentación en animales. Y después hacer experimentación en pequeños grupos de personas hasta llegar a grupos más grandes. Pero dado que existe un fuerte movimiento ético a través de grupos que se oponen a realizar prácticas con animales e incluso en diferentes partes del mundo los jueces han determinado que los animales son “personas”, hay una tendencia a dejar la experimentación en animales.

En este caso, empieza a tener más importancia todo lo que son modelos predictivos para estudiar las posibles acciones de un medicamento en el organismo, sin llegar introducirlo en el organismo. Esto nace con los modelos QSAR pero cada vez van apareciendo más herramientas para tratar de estudiar este tema.

¿La minería de datos funcionaría como una simple herramienta auxiliar de los servicios de salud, o más bien como una nueva ciencia que transforma la manera en que los médicos pueden desarrollar su tarea?

Creo que en el ámbito de la medicina clínica, la mayoría de los médicos ven  la computación en general como una herramienta  para resolver tareas que otros generan, ya sea como herramienta o software de gestión. Todavía  está más dedicada a resolver cuestiones administrativas y hay poco de minería de datos en esto.  Incluso en el área de la informática médica hay cierto desconocimiento sobre qué es Data Mining. Por supuesto que existen excepciones. Algunas las vimos el otro día en el Panel de Big Data y Salud, organizado por la Maestría.

Al mismo tiempo, las áreas epidemiológicas de la medicina, son áreas donde cualquier tema que tenga que ver con la ciencia de datos, ya sea desde la estadística clásica hasta Data Mining, pueden brindar luz. Una de las aplicaciones más comunes es la Seguridad en los medicamentos. Se trata de analizar la información epidemiológica disponible, particularmente de las personas que llaman a atención al cliente e informan que estaban consumiendo tal producto y tuvieron un efecto secundario. Esa información se acopia en grandes bases de datos nacionales, que internacionalmente se concentran el Uppsala Monitoring Centre de Suecia, que depende de la Organización Mundial de la Salud. Esto genera entre 20 y 30 millones de registros al año.

¿Cuán desarrolladas ves las técnicas analíticas para investigación, prevención y tratamiento de enfermedades en Argentina?

No estoy en posición de hablar desde un conocimiento cabal de todo lo que sucede en Argentina.

En mi experiencia, todavía se ve bastante poco. Existe cierta aplicación de análisis de series temporales con algunas técnicas estadísticas que van más allá de la simple comparación de grupos. Por ejemplo, la construcción de corredores epidemiológicos o bandas de confianza para determinar si el nivel de ocurrencia de determinados eventos está excediendo la probabilidad esperada. Y poder asistir, de este modo, a la detección de brotes que no se hubieran detectado tempranamente.

Esto se ve tanto a nivel del Estado como en algunas dependencias epidemiológicas municipales. Por ejemplo, el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires suele publicar datos con cierta frecuencia sobre enfermedades respiratorias y sobre algunas enfermedades emergentes particulares que son de preocupación de la salud pública.

¿Pero existe una predisposición favorable de las instituciones de salud a adoptar sistemáticamente métodos de análisis de datos?

En general, los hospitales de Argentina no cuentan con datos digitales de casos, más allá de lo que es la gestión en salud (turnos, autorizaciones, trámites, etc.). Son muy pocas las instituciones públicas que cuentan con datos clínicos digitales, por lo que no hay una práctica estándar.

Sin embargo, hay algunos datos epidemiológicos que se recopilan activamente, a veces con mayor asiduidad, por ejemplo, todas las enfermedades respiratorias, como la Enfermedad Tipo Influenza, porque las consultan en la guardia. Lo mismo con algunas enfermedades, cuyos registros pueden analizarse a través de bases de datos y son más prevalentes en Argentina: Chagas, Tuberculosis, HIV.

El 99% de los datos clínicos se registran en papel. No es solamente un tema de los médicos, tampoco disponemos de las herramientas para poder registrar esos datos digitalmente.  Creo que es un desafío de los próximos años y hasta que eso no ocurra, va a ser muy difícil analizar datos clínicos.

Cambiando de tema, ¿en qué consiste tu trabajo en Medcenter Solutions?

Medcenter es una empresa que gestiona un portal web de noticias médicas. El trabajo principal del portal es periodístico ya que, por un lado, acopia y adapta noticias del mundo de la salud para acercarlas a la audiencia de profesionales de la salud; por otro lado, realiza entrevistas y cubre eventos que puedan ser de interés para el área de la salud.

Como Medcenter tiene un alcance a toda América Latina y España, publica todos sus contenidos en español y portugués, con lo cual hay una tarea importante de traducción hacia ambos lados.

El modelo de negocios de Medcenter es sostener todas las actividades que desarrolla y su portal de noticias a través de patrocinios de la industria farmacéutica. Esto nos permite tejer alianzas con la población médica y con instituciones de salud o con otras instituciones que no son de salud pero desarrollan eventos o comunicaciones relacionadas con la salud, para difundir eventos científicos, congresos o encuentros que son de interés de toda la comunidad.

Mi rol allí implica entender a la comunidad,  comunicarse con ella, mantener la calidad de la información y dar un feedback tanto acerca de preguntas que hacen a contenidos nuestros como de modificar contenidos nuestros por sugerencia de los usuarios, que son profesionales de la salud.

Actualmente, Medcenter tiene más de 400 mil usuarios registrados. El 80% de la audiencia son médicos  y el 20% son de otras profesiones relacionadas con el área de la salud.  Para hacer más efectivas nuestras comunicaciones, desarrollamos mucha tarea analítica, en cuanto a las métricas de tráfico del portal, utilizando herramientas tanto analíticas como de visualización. Antes los análisis eran mensuales o semanales, pero ahora son diarios.

A futuro, estamos trabajando en diferentes proyectos. Uno es mejorar nuestros modelos predictivos, ya que buscamos predecir qué usuarios tienen más probabilidad de desuscribirse del portal y poder actuar ante ese escenario. El otro sería desarrollar herramientas de Text Mining, dado que producimos 12 contenidos diarios, que están en diferentes idiomas y provocan múltiples comentarios de los usuarios. Creo que poder indexar los miles de textos que generamos, incrementaría la efectividad de nuestros contenidos. Por ejemplo, para contar con un buscador que sea más eficiente que el que actualmente tenemos o desarrollar un motor de recomendación de contenidos basado en tópicos relacionados.

¿Qué temas médicos provocan un mayor interés en la comunidad?

Aquellas comunicaciones que tienen que ver con problemas que preocupan a la población en general como el Ébola. Más allá de que es una preocupación genuina, ha sido un disparador importante de tráfico.

El Ébola ha sido un atractor importante así como también todas las enfermedades emergentes que estuvieron en Sudamérica en los últimos años, que son de transmisión vectorial. Por ejemplo el Dengue, la Chikungunya o ahora el virus Zika, que también está relacionado.

Pero Medcenter también ha tenido otros hitos de comunicación. Una vez escribí un contenido sobre un Tutorial para usar gestores bibliográficos, que permite gestionar tanto una base de datos bibliográfica como asistir en la escritura de trabajos científicos. Es una base Open Source que se llama Zotero, destinada a los médicos, que está propulsada por una comunidad abierta, permite sincronizar las bases de datos y trabajar en grupos. Esa nota tuvo un pico de interés inédito.

En cuanto a tu formación académica, ¿cómo fue tu experiencia de realizar la Maestría?

La verdad que le tengo mucho cariño a la Maestría y a toda la gente que la lleva adelante. Los compañeros de cursada conforman grupos con un gran interés, curiosidad y entusiasmo y tanto estudiantes como docentes te ayudan a pasar bien el día. Al haber en la Maestría alumnos de diferentes disciplinas, se vuelve mucho más entretenido, inspirador y multifactorial. La dinámica que tiene la Maestría de proponer y organizar frecuentemente trabajos prácticos grupales, hace que esta riqueza se vea explotada desde diferentes visiones.

Por último, ¿considerás que el hecho de no provenir de las ciencias informáticas te ayudó a mirar las temáticas del posgrado desde otra perspectiva?

Por supuesto que ayuda a que se acorte la brecha que hay entre la medicina y la aplicación de técnicas de otros campos. En el siglo pasado las profesiones eran bastante estancas. Entonces había técnicas que se desarrollaban en una disciplina, que no se transmitían a otras disciplinas porque no se consideraban aplicables.

Por ejemplo, antes hablé de los corredores epidemiológicos. En los años 60 y más adelante, había diversas técnicas de control de calidad, que desde la ingeniería industrial se empleaban para medir la ocurrencia de eventos y detectar ocurrencias más allá de lo esperable. Esto se empezó a aplicar en la medicina recién en los años 90, desde profesionales que no eran del campo de la medicina y recién desde el año 2000 se empezó a aplicar desde los médicos. Entonces esa brecha que tenía 40 o 50 años atrás, cada vez es más corta.

Creo que el tener una visión desde otro campo ayuda a acortar esa distancia y permite contribuir a esta visión multifactorial, que hace que otras disciplinas también se enriquezcan con la medicina.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *