Sistemas de Información Geográfica: cómo la teledetección transforma la investigación ambiental y social
Carolina Samanta Ramos es profesora de la Maestría en Ciencia de Datos, donde dicta la materia Sistemas de Información Geográfica, e investigadora del Instituto Geográfico Nacional (IGN).
En cuanto a su formación, es Licenciada y Doctora en Ciencias Biológicas (UBA). También es docente en el área de ecología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, y fue becaria posdoctoral de CONICET.
Su área de especialización incluye el análisis espacial de procesos ecológicos en comunidades y ecosistemas, y el análisis de riesgo en la de Argentina, utilizando herramientas de sistemas de información geográfica y teledetección.
En esta conversación con el blog Predictivos, Carolina nos cuenta sobre los novedosos trabajos prácticos que desarrollan en la materia de GIS y las numerosas aplicaciones que hoy se pueden abordar en la investigación y el desarrollo de la información geográfica.
¿Cómo fue tu incorporación como docente a la maestría?
Empecé en la materia GIS en la maestría en 2019. Entiendo que la materia llevaba algunos años sin dictarse y que el profesor era Federico Bayle, economista y egresado de la Maestría.
Cuando abrieron el concurso para el cargo de auxiliar me presenté, quedé seleccionada y así empecé con esas tareas, hasta que fui migrando a dictar las teóricas.
La dinámica con Federico funcionó muy bien y fue muy interesante porque tenemos recorridos laborales muy distintos: yo hice la carrera académica, con doctorado y posdoctorado, y él viene del trabajo en el sector privado.
Se armó una dupla que me parece complementaria: hacemos más seminarios para seguir la parte académica y él aporta otra dinámica desde lo técnico. Él trabaja en ciencia de datos y yo vengo de la biología, donde ya desde la carrera me fui metiendo en herramientas de software y sistemas de información.
Cabe aclarar que en Biología tenemos algunas materias relacionadas; en particular soy ecóloga —no existe como título, pero sí como orientación— y allí vemos temas de GIS y teledetección. También lo usé mucho para mi tesis, y fue un mundo que me resultó súper interesante. Fui bastante autodidacta, haciendo cursos de posgrado y utilizando directamente las herramientas.
Creo que la materia funcionó tan bien que primero se pensaba dictar cada dos años y ahora quedó como materia anual.
¿Cómo es el feedback y la interacción con estudiantes?
En general, tenemos muy buen recibimiento; los estudiantes suelen quedar contentos. Después de la última cursada, un alumno biólogo incluso me escribió para hacer su tesis a partir de lo que aprendió en la materia.
En estos años, ¿qué transformaciones se han generado en el dictado de la materia?
El cambio más grande fue entre el primer y segundo año, sobre todo en la parte práctica.
Lo que es teoría y fundamentos se mantiene más estable, pero las prácticas y aplicaciones fueron cambiando.
En los últimos tres años incorporé Google Earth Engine a la parte de teledetección. Y con Federico se hace un TP especial en esa segunda parte, y él siempre va cambiando el problema de estudio. Este año trabajaron con las inundaciones de Bahía Blanca, por ejemplo, para determinar qué áreas estaban inundadas y en qué grado. También se incorporó algo de redes neuronales, que no se venía dando: usaron redes preentrenadas y los resultados estuvieron muy buenos.
¿Podrías dar un ejemplo de algún trabajo práctico reciente?
En la materia tenemos dos grandes TPs: uno orientado a GIS, al análisis espacial y a los datos vectoriales; y otro más centrado en datos ráster e imágenes satelitales.
En la primera parte hacen un TP sobre la distribución espacial de escuelas, cruzándolas con datos del censo de manera espacialmente explícita. Aprenden a manejar esos datos, a mapearlos correctamente y analizar cómo se distribuyen las escuelas primarias públicas en relación con factores socioeconómicos.
También promovemos que los grupos formulen una pregunta nueva, para lo cual agregamos una consigna adicional a cada TP, muchas veces vinculada con transporte público o acceso a espacios públicos.
En la segunda parte trabajamos con imágenes satelitales: es un manejo básico de competencias que también funciona como evaluación de la primera parte. Han trabajado con inundaciones rurales; primero hicieron clasificación de tipos de cultivo y este año clasificaron áreas inundadas.
Siempre buscamos que la teledetección permita responder una pregunta concreta: usamos imágenes satelitales, aplicamos algún clasificador y luego analizamos los resultados.
Apuntamos, con los trabajos prácticos, a que aprendan el proceso completo: hacerse una pregunta y buscar la mejor forma de responderla.
La ventaja es que cada vez hay más datos abiertos, impulsados por una gran comunidad internacional que promueve que sean públicos, gratuitos y disponibles para investigación.
Pasemos a tu rol como investigadora en el IGN. ¿En qué proyectos destacados estás trabajando?
En el Instituto Geográfico Nacional estoy en el área de I+D. Mi rol principal es, a partir del procesado de imágenes satelitales, semi-automatizar procesos que hoy se realizan de forma totalmente manual.
La idea es usar herramientas de teledetección que permitan generar una clasificación que sirva de base, para que el equipo no tenga que levantar todos los datos manualmente, sino solo hacer correcciones.
Actualmente estamos en dos proyectos vinculados a esto: uno, previo a mi llegada, es la clasificación de usos del suelo para Argentina, que resulte útil para cartografía a las escalas de trabajo del IGN.
El otro, que está empezando, es sobre humedales, un objeto geográfico difícil de cartografiar.
Además, el área tiene un trabajo muy fuerte en riesgo, con un geoportal de datos básicos y fundamentales y una tesista de doctorado trabajando en este tema.
También colaboro en otros proyectos: tenemos dos tesistas de licenciatura, relacionadas a temáticas de riesgo, y una becaria doctoral que codirijo con un investigador de Exactas, sobre recuperación de bosques en Chaco después de incendios. Allí usamos teledetección en una primera etapa y luego trabajo ecológico de campo.
Cuando hablás de riesgo, ¿te referís al impacto ambiental y los desastres naturales?
Cuando digo “riesgo” me refiero a la conceptualización de la teoría social del riesgo, que luego incluso queda plasmada en Argentina en una ley de 2017. Se entiende que el riesgo es el resultado de la interacci{on entre la amenaza y la vulnerabilidad de esa poblacion.El portal de riesgo del IGN utiliza datos clave para interpretar esa información junto con datos estadísticos.
Desde nuestras investigaciones, por ejemplo, se intenta modelar el riesgo de contraer dengue en el AMBA, en una tesis de licenciatura en geografía. Y otra tesis se busca abordar la problemática del arsénico en el agua de consumo.
Hace poco salió una noticia sobre el mapa de arsénico elaborado por investigadores del ITBA, donde uno puede llevar una muestra de agua y obtener el análisis; ya hay datos para toda la Argentina.
De hecho, en materias de grado y posgrado como Ecología de Paisajes y Regiones se ve el concepto de riesgo, porque muchas problemáticas ecológicas pueden abordarse desde esa óptica y requieren análisis espaciales: estimar vulnerabilidad implica saber qué poblaciones están en riesgo y dónde están, y mapear esa información es fundamental.
¿Y cuál es uno de los mayores desafíos técnicos y de ciencia de datos en estos temas?
Más que desafíos técnicos, el problema es la falta de datos o la calidad de los que existen. Contar con datos adecuados para generar un modelo útil es en sí mismo un desafío.
Y en teledetección, el desafío es procesar y analizar el enorme volumen de datos disponible —son muchos terabytes— y hay que procesarlos cada vez mejor. Google Earth Engine ayuda mucho porque permite usar la nube de Google sin descargar datos, pero una cuenta gratuita tiene límites de procesamiento. Hacerlo en una computadora personal sería imposible o muy costoso.
En teledetección, definitivamente el desafío es manejar ese volumen de datos, y vamos a manejarlo cada vez mejor incorporando redes neuronales. Hay muchos avances en identificación de objetos, como perros, autos o edificios. Pero en mi caso me interesa la cobertura del suelo, un dominio difícil: hay menos datos, menos modelos preentrenados y entrenar uno propio es muy costoso por el volumen involucrado. Así que el poder de cómputo es una limitación.
Claro, y por lo que comentás, en el IGN están obteniendo datos de diferentes dominios.
Sí, para automatizar usamos imágenes satelitales disponibles de forma gratuita o mediante convenios con CONAE.
Además, la aplicación de estas herramientas es muy común en salud y epidemiología.
Todo ocurre en algún lugar geográfico, así que el espacio termina siendo una variable común a muchas disciplinas y permite gran variedad de análisis.
En síntesis, resulta una forma óptima de cruzar teledetección con ecología.
Sí. En la facultad hay un grupo que trabaja en chagas y realiza análisis espaciales; lo vemos en la materia Ecología de Poblaciones.
Hay trabajos que abordan problemas desde el riesgo, desde la epidemiología o desde otros enfoques; pero lo interesante es que muchos saberes empiezan a dialogar cuando uno puede analizar la información de otra manera. Podés cruzar datos del censo con datos de temperatura o de cobertura del suelo, cada uno con sus errores.
La clave es que hoy podemos integrar información de áreas que en apariencia no tenían relación, y aunque no lleguemos a una solución definitiva, sí nos permite comprender mejor el problema y pensar posibles soluciones a futuro.
Publicaciones recientes con participación destacada de Carolina Ramos
Ramos CS, Loetti V, Filloy J. Understanding processes underlying cross-taxon congruence in species composition along elevational gradients. 2024. Scientific Reports.
Ramos CS, Seco JL, Micou AP. Datos desde el espacio, información desde la nube: Teledetección satelital y procesamiento remoto para la generación de información geoespacial. El Ojo del Cóndor No 14 (56-59), IGN, 2025.
Ramos CS, Seco JL, Gaitán JJ, Ibarra F, Chiarito E, Micou AP. De la nube al territorio: teledetección y procesamiento en la nube para la actualización de objetos geográficos. Resumen extendido, presentación oral. XV Jornadas Nacionales de Geografía Física. Tucumán, Argentina. Abril de 2024.

